TIERRA DE NUBES
- Jesus Cuevas
- 11 nov 2024
- 2 Min. de lectura

Febrero 2024
Enclavado en la comunidad de San José Xochixtlan en la Mixteca Alta de Oaxaca, Jesús Cuevas (Oaxaca de Juárez, 1982) nos comparte esta serie de pinturas. Escenas de la vida cotidiana captadas por su mirada. Vistas y acontecimientos son la excusa perfecta para pintar. Captura ese momento en el lienzo como si de una fotografía se tratará; las personas con sus vestimentas triquis, los animales, pero sobretodo el paisaje con las nubes. Los personajes parecen emerger de ellas, como si de una neblina densa surgieran.
Con una marcada técnica impresionista, Cuevas utiliza la línea y la mancha para crear estas visiones. Con los dedos toca el lienzo y suaviza la no-pincelada, hace de su pintura un paradigma como si avizoráramos un sueño. Pinta directamente con las manos, dejando rastros físicos de lo que atisbo con la mirada. Su acto creativo comienza observando, pero necesita tocar el lienzo y marcar, suavizar, tamizar la pintura. Transmuta la mirada tocando el lienzo, tiene que sentir la pintura para colocar al espectador dentro del cuadro. Se trata de escenas bucólicas, que nos llevan a ese Oaxaca, mágico y místico, en donde el guajolote se encuentra libre en el campo, y las calabazas se vuelven personajes principales no solo de la mirada sino también del paladar. El perro como guía fiel, su presencia pareciera la de un nahual protector, animando los paisajes que se encuentran sonorizados por el viento.
Sus obras nos posicionan ante una mirada cautiva, nos hace ver el amor que tiene por estar ahí, en el pueblo de la familia de su esposa, ahora su familia. Su investigación es casi la de un científico, que observa, huele, escucha, camina; se encuentra presente y estas vivencias las plasma en el lienzo. Paisajes idílicos, con un sentimiento de añoranza, de los vestigios de ese Oaxaca que enamora por sus paisajes, colores, tradiciones. Las pinturas de Cuevas, nos invitan a detener no solo nuestra mirada, sino nuestro ritmo de vida para contemplar y prestar atención en los detalles.
Guillermo Fricke.
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