DONDE NACE LA LUZ
- 12 abr
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¿De dónde nace la luz?
Las manos del ciego husmean con olfato de perro, la luz de los objetos.
Parafraseando a García Márquez "La luz es como el agua, abres el grifo y sale" nos dice. Estoy seguro que la luz se enciende desde adentro, en nuestra parte espiritual, o al menos se reconoce desde nosotros. La luz está en el universo... sí, aunque algunas veces nosotros somos los generadores de esa luz. Patrick Johnson en una clase de literatura prehispánica, nos enseñó que las tribus que vivían en lo más alto de la montaña, en total oscuridad; para no sentir miedo, no sentirse solos, todos hacían al mismo tiempo... ruido, con lo que tuvieran a su alrededor, la luz también se genera con sonido, pensemos en las ondas cuando pisamos o lanzamos algo en el agua. Sosteniendo lo anterior, podemos pensar en ¿Cómo los ciegos pueden reconocer los objetos? Y así lo hacemos nosotros también, de manera inconsciente. Recordemos que, una de las definiciones de luz en la Real Academia, nos dice que es “un agente físico que hace visibles los objetos” esta acepción se dio a partir de Joseph Wilson Swan por la invención de la lámpara incandescente, antes se le daba otra definición menos pagana y más mística.
En la obra de Jesús Cuevas encontramos ese instante, cuando el sol está saliendo en el horizonte y, si bien... genera luz en la tierra, en otra de las partes genera sombra, porque todo tiene un equilibrio natural, y ese equilibrio no está en ser sólo luz, sino en iluminar nuestra sombra. Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad, tocándola como lo hacen los que no pueden ver.
Jesús Cuevas en esta exposición, nos muestra la forma en que la luz de sus recuerdos y momentos vividos lo buscan, como observa y detiene un momento esa luz para poder tocarla y, colocar así esa esencia en su bastidor, esa luz interactúa con él y con personajes muy cercanos de su vida. Nuestro autor interpreta con colores esa luz, y hay que decir que... no es fácil interpretar la luz, porque todos percibimos diferente y todos tenemos un color de luz, algo parecido a la respiración, todos respiramos diferente, además... la luz al igual que el tiempo, no es la misma que estaba hace un momento, porque todo es cambiante y Jesús Cuevas... gran observador, logra hacer el contraste entre la luz y la sombra, entre los colores, la pausa de los objetos y la esencia de los personajes, la interacción de la naturaleza con lo humano.
Nos lleva del interior del mar, a paisajes en la montaña, en campos, en rocas... a escenas bajo cielos muy limpios, porque es ahí, afuera de la gran ciudad, donde se puede percibir nuestro silencio, donde podemos dejar de lado el engranaje del que somos parte y desde donde nace el caos. Porque es en la naturaleza donde podemos escucharnos a nosotros mismos, donde podemos encontrar el anclaje de nuestra vida.
Alejandro Aparicio Morales

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